CMV
Te veía todos los días,
pero no te observaba.
De un día para el otro
empecé a mirarte con otros ojos,
y me di cuenta que además,
podía ver más allá de tu mirada...
No me equivocaba...
Día tras día la atracción aumentaba.
Sin darme cuenta, ya te observaba,
hasta que un día de repente desperté
y tu imagen todavía conservaba:
había soñado con vos
y al despertar todavía te pensaba!!!
Ya un día te buscaba,
al otro te encontraba
y por fin se encontraron nuestras miradas.
Quizas en el momento equivocado,
tanto, como para sentirme culpable
de que a alguien engañaba.
Pero aquel destello de luz
que encontré en tus ojos
todo me lo aseguraban.
Por primera vez en mucho tiempo
me sentí acompañada;
veía estrellitas,
sabía que me escuchabas...
Seguías ahí con tu mirada,
una mirada de alguien a quien ya extrañaba.
Hiciste, de repente que sintiera,
desde lo más profundo de mi alma,
que cada mañana sea una nueva esperanza.
Cada día cobró un sentido distinto.
Lograste dar tantas vueltas en mi cabeza...
que mi vida se tornara cada vez más interesante.
Ya comenzaba a disfrutar de observarte,
de buscarte y encontrarte,
y no encontrar en todo eso
que a alguien engañaba...
Empezaba a disfrutarte...
Poquito a poco empiezo a saborearte,
y cuando ya no estás a mi alcance, empiezo a desearte,
a extrañarte...
Quiero volver a verte y saborearte...
Hoy empiezo a quererte.
Mañana... habrá que ver qué pasa mañana...
Por ahora voy a seguir pensándote,
pero con la seguridad de mi corazón
que dice que por fin estas dentro de mi alma...
Florchus
